Hace tiempo leí en el El blog salmón un artículo donde se comentaba que trabajar menos horas, no significa necesariamente rendir menos.

En el artículo se hablaba de un empresario que tras instaurar un horario intensivo en verano vió como la productividad no se vió menguada en absoluto. El horario intensivo, como todos sabreis, consiste en trabajar de 8 a 15, reduciendo así la jornada laboral en una hora. El caso es que al final el empresario decidió mantener el horario intensivo después de verano, puesto que vió que tanto los empleados como él salían ganando.

Si lo normal es trabajar 8 horas, ¿como es posible que trabajando una hora menos se sea más productivo? ¿sería entonces más productivo trabajar 6 horas que 7?

Primero, soy de la opinión de que trabajar una hora menos realmente puede aumentar la productividad, y el motivo se encuentra en el parón que se hace para comer.

En España solemos hacer una larga pausa para comer (de como mínimo hora y media o dos horas en muchos sectores), y la jornada de trabajo queda partida normalmente entre 4 y 5 horas por la mañana y 3 o 4 por la tarde. Lo normal es que las mañanas sean más productivas que las tardes. El problema viene cuando la gente vuelve a trabajar por la tarde, después de esa larga pausa para comer, con 3 o 4 horas para acabar su jornada. Simplemente no se trabaja igual.

En otros sitios de Europa esto no es así, se suelen trabajar menos horas y se suelen tener pausas más cortas para comer . Por ejemplo, en Inglaterra lo normal es que la jornada de trabajo sea de 7h y media y se suela parar entre media hora y una hora para comer.

En mi vida laboral (4 años y poco), he trabajado en España durante largas jornadas de trabajo con sus respectivas horas extra diarias (lo de 8 horas era una utopia), he trabajado en Inglaterra durante no tan largas jornadas (7 horas y media de trabajo, ni un minuto más); y finalmente, de vuelta a España, también he trabajado las 8 horas estandar y sin grandes presiones. Realmente me falta la experiencia del horario intensivo para tener todos los puntos de vista.

De lo que estoy totalmente convencido, es de que la productividad no depende del número de horas (al menos en mi trabajo). Para mi la productividad depende de la motivación, de la capacidad de concentración (y las no-interrupciones), del equipo con el que se trabaja, y de la inspiración que se tenga en un momento dado.

Opino que el horario intensivo mejora los aspectos de concentración y motivación.

Se está más concentrado por dos motivos: porque la pausa para comer desaparece, y sólo se tiene media hora para matar el hambre; y porque como se tiene una hora menos para hacer el mismo trabajo, esto obliga a que la gente esté más centrada y focalizada en lo que tiene que estar.

Por otra parte, está claro que la motivación de los empleados aumenta. Hay dos formas de ver esto. La primera es que tu sueldo es mejor (pues te pagan lo mismo por trabajar una hora menos). La segunda es que tienes más horas libres al día, y además mejor distribuidas (toda la tarde para hacer lo que quieras).

Imagino que habrá opiniones para todo, pero no creo que a nadie le disguste trabajar una hora menos.

 

¿Os gustaría trabajar este verano con jornada intensiva? ¿Salen empresario y empleados beneficiados con la jornada intensiva?

Foto | matt.kolt

Acabo de ver un vídeo de Martin Varsavsky y coincido con su exposición.



Pegar un pelotazo sería algo así como conseguir miles de millones fácilmente, sin haber realizado ningún tipo de esfuerzo. Pues bien, por lo visto a este emprendedor le han acusado y recriminado ya varias veces de haber pegado varios pelotazos. Sinceramente, para mi los pelotazos existen, sin embargo soy de la opinión de que alguien que da un “pelotazo” es alguien que ha sabido ver una necesidad, una oportunidad de negocio en un momento determinado y ha sabido sacar partido de ella.

Probablemente, como dice Martin, sea envidia lo que predomina en la cultura española cuando se habla de pelotazos, porque lo normal es que detrás de uno de estos “pelotazos” haya habido mucho trabajo detrás de una idea. Es más, creo que desde fuera se pierde la perspectiva sobre estos “pelotazos”. A posteriori, es muy fácil criticar cualquier iniciativa.

Desde aquí me gustaría invitar a todo el mundo a que piense en oportunidades de negocio que puedan significar dar “un pelotazo” en el futuro, y se animen a llevarlas a cabo. Que luego me cuenten si es oro todo lo que reluce.

No es cuestión de una idea tonta, o de suerte, es cuestión de saber ejecutarla a todos los niveles, aunque obviamente, el factor suerte importa y el factor idea también, pero no son decisivos para rentabilizar un proyecto empresarial.

Concluyo diciendo que el video refleja una postura totalmente lícita y denota bastante sentido común, además la exposición es excelente.

Vía | Vayanse de mi blog [Carlos Blanco]

Enlace original | Por favor otro trato para nosotros los emprendedores [Martin Varsavsky]

Reducir, Reciclar, Reutilizar

Definición del problema:

He leído hoy una noticia de El País titulada “Adiós a la bolsa de plástico. ¿Llega la de almidón?“, que está relacionada con el grave problema medioambiental que existe respecto a las bolsas de plástico.

En resumidas cuentas, el problema es debido a que el uso de las bolsas de plástico está ampliamente extendido. Utilizamos miles de millones de bolsas al año (y no exagero), y resulta que el plástico es un material que tarda mucho en deteriorarse.

Ahora mismo estamos llenando el mundo de bolsas de plástico, bolsas, que hasta dentro de como mínimo 100 años, van a estar pululando por ahí, con los problemas que ello conlleva. Y dicho sea de paso, se utiliza petróleo para fabricarlas.

Por lo visto se está pensando en solucionar el problema. Las soluciones de las que yo tengo constancia, y que vienen reflejadas en el artículo, pasan por alguna o varias de las siguientes opciones:

  • cobrar por las bolsas de plástico
  • crear bolsas de almidón de patata para sustituir el plástico
  • prohibir las bolsas de plástico
  • realizar campañas de concienciación para que la gente reutilice sus bolsas
  • crear bolsas de plástico, más grandes y resistentes que puedan reutilizarse e incluso utilizarse para depositar la basura

La crítica a las soluciones actuales:

Bien, aunque la intención es buena, creo que todas las propuestas presentan sus inconvenientes, así que, lo que voy a hacer es criticarlas y comentar, lo que en mi humilde opinión, podría ser una solución al problema.

Por ejemplo, si se empieza a cobrar, digamos 15 centimos de euro por bolsa, al principio la gente se volverá reácea y no consumirá tantas bolsas, pero con el tiempo le dará igual pagarlo, porque no es un coste demasiado elevado (quien no me crea puede consultar el caso de Irlanda). Tendría que cobrarse una cantidad muy elevada para que la gente no comprara bolsas; ésto sería equivalente al caso de prohibirlas, pero tampoco creo que prohibir algo que ahora mismo es de uso masivo sea la mejor solución, puesto que las bolsas de plástico cumplen una función importante, permiten transportar las cosas de forma cómoda.

Las campañas de concienciación se vienen llevando a cabo desde hace mucho, y ¡no funcionan! Sólo hay que ver el consumo actual para darse cuenta de ello. Así que, o la gente que hace las campañas no tiene ni idea (cosa que dudo mucho), o las ventajas de utilizar bolsas de plástico supera con creces los cargos de conciencia que crean estas campañas.

Por otra parte, crear bolsas de almidón de patata como sustitución a las bolsas de petróleo presenta el problema de que haría que el precio de las patatas se disparara (como está ocurriendo ahora mismo con productos básicos como el pan y la leche).

Y por último, crear bolsas de plástico más grandes y fuertes y que puedan ser reutilizadas… bueno, las de ahora también pueden ser reutilizadas, es más, estoy seguro que ahora mismo, la mayoría de la gente tiene en su casa alguna bolsa que podría reutilizar cuando va a hacer la compra, pero no lo hace.

Estos métodos de concienciación y reutilización de bolsas no funcionan, y no lo hacen por una razón muy sencilla:

La gente busca la comodidad y el ahorro.

Digo yo que la solución deberá contemplar estos aspectos que definen el comportamiento de la mayoría de la población.

La solución:

Partamos de que la gente utiliza las bolsas para transportar cosas. La primera cosa que hay que asumir es que mientras exista la necesidad de transportar las cosas, las bolsas serán indispensables. El problema de reutilizar bolsas, es que tienes que llevar una o varias encima siempre. Yo no veo factible que la gente tenga que ir siempre cargado con dos o tres bolsas, por si va a comprar al supermercado, o a una tienda. A lo mejor pasas por al lado de una tienda y ves unos zapatos que te gustan y decides comprártelos. No tienes por qué tener una bolsa en ese momento. El hecho de suponer que siempre debes ir con una bolsa por ahí no tiene ni pies ni cabeza. Es añadir una complicación a algo que actualmente no la tiene.

Ahora la pregunta es, ¿existe alguna forma de que la gente siga utilizando las bolsas cómodamente, sin que ello perjudique sus bolsillos, ni los de las empresas?

La solución que se me ha ocurrido pasa por crear bolsas resistentes y que puedan ser reutilizables, y sería ideal si pudieran reciclarse de algún modo (¿bolsas de papel reciclado? ¿bolsas de tela? … ¿alguien da más?).

Lo que propongo se divide en los siguientes puntos:

  • el estado crea estas nuevas bolsas
  • el estado pone un precio simbólico pero significativo por unidad, y además el precio no es negociable (por ejemplo 1 euro, o incluso 2 euros)
  • el estado elimina los impuestos asociados a la compra-venta de las bolsas
  • por ley, se obliga a los establecimientos a usar estas bolsas
  • tanto los establecimientos como sus clientes pagan por la adquisición de una bolsa
  • el estado crea centros de intercambio, donde tanto clientes como establecimientos pueden: comprar bolsas (pagando el precio fijado por el estado); devolver bolsas (obteniendo de nuevo los ingresos); o cambiar las bolsas deterioradas (ya sea por bolsas nuevas o por dinero)
  • el estado se encarga de asegurar el suministro de bolsas así como el reciclaje y renovación de las bolsas deterioradas
  • por ley, se obliga además a que cualquier establecimiento actúe como pequeño centro de intercambio para los clientes

Dadas las similitudes que tiene este método con el funcionamiento del dinero, llamémosle, por simplificar, las bolsas moneda (realmente las bolsas vienen a ser como un préstamo sin intereses).

Igual parece mucho follón de reglas, todas tienen su razonamiento. En cualquier caso, sin entrar en detalles, las reglas de uso cotidiano son supersencillas.

Bueno, para el que se pierda en los puntos anteriores y no crea que son sencillas, a continuación va un ejemplo del uso cotidiano de la bolsa moneda.

Para el ejemplo, vamos a suponer que el estado ya ha fabricado las bolsas moneda, y ha hecho las leyes indicadas anteriormente. Se ha prohibido el uso de la bolsa de plástico corriente; el precio de la bolsa moneda es de 1 euro la unidad; está exento de IVA en las transacciones; los centros de intercambio han sido creados (digamos que de 5 a 10 puntos de intercambio en cada una de las provincias).

Ejemplo: Punto de vista del cliente

Voy al supermercado a comprar, y resulta que no tengo bolsas. ¡¡No pasa nada!! si me hacen falta siete bolsas, pues pago los siete euros y problema resuelto. Me voy a casa y ordeno la compra en la despensa y el frigorífico.

Después de descansar un ratito, nuevamente salgo de casa y me voy a comprarme ropa, porque resulta que me hace falta comprarme unos pantalones. Llego a la tienda, y resulta que acabo comprando dos camisetas chulísimas a parte de los pantalones que me hacían falta. Me preguntan si llevo bolsa o quiero alguna, y…Ups!! me he dejado las bolsas en casa!. Bueno, tranquilidad, ¡¡no pasa nada!! Como necesito dos bolsas (una para las dos camisetas, y otra para los pantalones), pues las pago y me vuelvo para casa.

Recuento: Hasta ahora, he necesitado 9 bolsas (7 del super y 2 de la tienda de ropa) y me he gastado 9 euros en bolsas.

Vale, imaginemos que vuelvo a casa con la ropa y decido ir de nuevo al super, porque mi novia me advierte que se me ha olvidado comprar leche y detergente. Así que voy de nuevo al super y compro cinco bricks de leche y el detergente.

A la hora de pagar e irme para casa, nuevamente tengo que comprar otra bolsa, pues se me han olvidado las demás en casa, y para la leche voy más cómodo si meto los cinco briks en una bolsa. Para el detergente, como resulta tiene un asa más cómoda, pues paso de usar la bolsa.

Total, que tengo que pagar una bolsa más (otro euro).

Conforme voy llegando a casa, noto como la bolsa va cediendo, cediendo, cediendo… y cuando estoy a punto apunto de llegar, oigo un BOOOM! la bolsa se ha roto, la culpa es mía, la he sobrecargado. No pasa nada los bricks están bien, aunque de la bolsa no puedo decir lo mismo.

Recuento: Hasta este punto me he gastado 10 euros en 10 bolsas de plástico, y una de ellas está rota.

Resulta que a los 3 días vuelvo a ir al supermercado, que por cierto, está a la vuelta de la esquina, pero esta vez si que me acuerdo de coger las bolsas, así que conforme entro por la puerta, se las doy a una chica muy maja que está de cajera. Amablemente deposita las bolsas en una caja, apartando a otra caja la bolsa rota, y con una sonrisa me devuelve mis 10 euros. Yo por supuesto, también sonrio, pues he recuperado mis 10 euros.
Recuento: He recuperado mis 10 euros y ya no tengo ninguna bolsa.

Ejemplo: Punto de vista de los establecimientos

Por simplificar, asumiremos el caso de un único cliente y seguiremos el ejemplo anterior. Veamos que pasa en ambos comercios: Supermercado y Tienda de Ropa
Supermercado:

Inicialmente pagan 3.000 euros y adquieren 3.000 bolsas.

El primer día llega un cliente que se lleva siete bolsas, abona 7 euros por ellas. Horas más tarde vuelve ese mismo cliente y se lleva otra bolsa, por lo que abona otro euro.

Recuento: el supermercado tiene ahora 2992 bolsas y 8 euros en concepto de bolsas (si en este momento el super devolviera las bolsas a un punto de intercambio, recuperaría 2992 euros, por lo que volvería a recuperar la inversión inicial de 3000 euros).

Tres días más tarde llega de nuevo el cliente, esta vez devuelve al entrar al establecimiento, las 10 bolsas. Una de las bolsas del cliente está rota, sin embargo puede ser devuelta sin problemas pues posteriormente se podrá cambiar por otra nueva en un punto de intercambio. Así que el supermercado abona 10 euros al cliente.

Recuento: el supermercado tiene ahora 3002 bolsas y -2 euros en concepto de bolsas (si en este momento el super devolviera las bolsas a un punto de intercambio, recuperaría 3002 euros, por lo que con el déficit de -2 euros volvería a recuperar la inversión inicial de 3000 euros).

Tienda de Ropa:

Inicialmente pagan 120 euros y adquieren 120 bolsas.

El primer día llega un cliente que se lleva dos bolsas.

Recuento: la tienda de ropa tiene ahora 118 bolsas y +2 euros en concepto de bolsas (si en este momento fuera a un punto de intercambio obtendría 118 euros por las 118 bolsas, que sumadas a los dos euros que tiene, significa que recuperaría la inversión inicial, de 120 euros).

Conclusión:

Como veis, de cara al cliente representa una inversión, pues se trata de pagar un importe que más tarde se le abonará, cuando devuelva las bolsas.

En el caso de las empresas supone un ahorro con respecto al gasto actual, puesto que ahora están continuamente gastando dinero para comprar bolsas con el objetivo de tener siempre un stock de bolsas disponibles. Con este método se trata de realizar un desembolso en concepto de inversión sin intereses, lo cual, no es un gasto como tal. Además, recordemos, está exento de IVA y otros impuestos.

Este método cumple con la ley de las tres erres (Reducir, Reciclar y Reutilizar). Se reduce el consumo de bolsas mediante la reutilización de las mismas, en un mercado donde éstas están en continuo movimiento. Y se recicla, pues una vez una bolsa está deteriorada, el estado se encargaría de reciclarla para crear nuevas bolsas, u otros materiales.

Conclusión de la conclusión:

No se si el planteamiento es nuevo o no, y es seguro que este planteamiento presenta problemas que he pasado por alto, simplemente he querido exponer aquí la idea con el fin de someterla a vuestro juicio y aportar así un granito de arena dentro del debate.

¡Espero vuestros comentarios y vuestras críticas!

Enlaces relacionados:

Ayer varios medios de comunicación se hicieron eco de una noticia interesante: Los problemas que entrañan los biocombustibles.

Lo que a los señores de la UE les parecía una buena idea hace unos años, ahora no les parece tanto. Es lógico si tenemos en cuenta que productos básicos como el pan y la leche ahora cuestan un poquito más, y parece ser que además también se está acelerado la destrucción de las selvas tropicales. Básicamente esto se traduce en problemas sociales (a la gente de la normal le cuesta más hacer la compra) y en problemas medio ambientales (si se destruyen los bosques salimos perjudicados a largo plazo). De estos dos problemas es de lo que se han dado cuenta estos señores.

Ley de vida, si se destina parte de la producción de trigo, cebadas y oleaginosas para la creación de biodiesel y bioetanol, entonces la oferta que antes existía para el sector alimenticio disminuye, y en el momento que hay más demanda que oferta, los precios suben.

Alguno se preguntará, vale, lo del pan lo entiendo, se utiliza trigo para hacer pan, y si el trigo sube,  sube la harina y es normal que suba el pan. Pero, ¿la leche, o los huevos? La respuesta hay que buscarla en los productores de leche y huevos. La leche la producen las vacas, y los huevos las gallinas, y ambos tienen que comer para poder generar estos productos, y si el pienso que comen resulta que se encarece, pues mantener estos animales se encarece; total, que al final tenemos un producto final más caro.

Lógicamente la cosa no acaba aquí, ya que en la economía todo está muy ligado. Si se encarece la leche, todos los productos derivados de la leche también se encarecerán, puesto que los vendedores tienen que mantener unos márgenes, así que los yogures, natillas, productos de repostería (que también usan harina y leche), etc… también se encarecerán. Glups! y si se encarece todo esto… probablemente se encarezcan muchas otras cosas… Y me pregunto yo, ¿será una falsa alarma lo del incremento del IPC en 4.2% (como decía el gobierno)?

Al final no es de extrañar que a mucha gente Enero se le venga cuesta arriba. Entre los regalos de navidad, el encarecimiento de los productos básicos, subidas del precio de agua y electricidad, subidas de gasolina, subidas de tipos de interés, …

¿dónde vamos a ir a parar?

Al final lo último en subir es el sueldo

 

 Blogs relacionados:

Para más información sobre los problemas de los biocombustibles:

Sobre el encarecimiento de productos básicos:

Digo nueva letra, porque actualmente el himno de España no tiene letra.

Realmente, no veo qué problema existe con que el himno no tenga letra, todo el mundo sabe tararear el himno:

“Ta ta ta ta tarararara rara rara ra ra ra, tarararararaaaaaaa […]”

Es más, hasta ahora el tarareo depende de la elección creativa de cada cual, ya que a parte de “ta” también se puede tararear usando “na” y “la“, y probablemente de alguna otra forma más.

Claro, y es que no se pueden cobrar derechos de autor por una letra inexistente. Perdón, rectifico la frase anterior. Se pueden cobrar derechos de autor por la composición musical, pero si esta está a punto de expirar o ha expirado, crear una letra para el himno hace que puedas volver a recaudar derechos de autor.

Leo en el blog Del derecho y las normas, que según recoge el artículo 10 de la Ley de Protección Intelectual (LPI para los amigos):

“1. Son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte […]”

Y por tanto, como creación propiamente dicha, este nuevo himno gozaría de los privilegios de las obras intelectuales, y por tanto, SGAE & friends se verían obligadas a recoger, en el buen nombre del compositor de esta letra, un canon para pagarle por sus derechos de autor.

A título personal me parece ABSOLUTAMENTE VERGONZOSO que tanto la composición musical como el propio himno de este país tenga que pagar un canon por derechos de autor. La forma “correcta” creo que sería que el estado se quedase con los derechos de autor, dejándolos en el dominio público, y finalmente estos quedaran exentos de canon.

Recordemos: Se trata de un himno para TODOS los Españoles. ¿Cómo voy a cantar el himno, si cada vez que lo hago debo pagar por ello? ¿Cómo voy a sentirlo como mío? Seguramente no lo cante nunca, pero la reflexión queda ahí.

En cualquier caso, no podría expresarlo mejor de lo que lo ha hecho David Maeztu en el fantástico artículo sobre el himno español que ha escrito.

Es difícil seleccionar un fragmento de dicho artículo, dice acertadamente muchas cosas, sin embargo, por ser un tema que no he tocado, me quedo con la siguiente cita que se refiere a la letra del himno:

“Dificilmente un poema así alanzaría para ganar un concurso literario infantil, cierto es que la música de la marcha real puede ser compleja de acompañar con una letra, pero sinceramente si eso es lo mejor que han sabido elegir deberían haber dejado el concurso desierto.”

Señores lectores, reflexionen sobre lo que está pasando.

¿no les parece vergonzoso?

Como he dicho, no dejen de leer el artículo de David Maeztu al respecto.

Creo que después de haber viajado en metro y tren en distintos paises, me quedo con el servicio de transportes de Japón.

En este caso voy a hablar únicamente del metro.

No es que haya probado todos los metros del mundo, pero sí he probado algunos metros en grandes ciudades europeas, como los metros de Paris, Londres, Roma y Barcelona.

Viajar en metro en Tokio, aunque tiene sus pegas en horas punta, es alucinante.

El metro es SUPERPUNTUAL, tienes un nuevo tren cada 2 minutos, los enlaces están muy bien entre las estaciones, los precios son económicos (sobretodo si los comparamos con los precios de inglaterra), las estaciones estan siempre limpias (aunque esto merece un post a parte), y en ningún momento tienes sensación de inseguridad.

Recuerdo que la primera cosa que me llamó la atención tras aterrizar en Japón y coger el Narita Express para ir a Shinjuku, fueron 3 personas que había en una estación de metro.

Lo curioso no es que había 3 personas en una parada de metro (si acababa de salir un metro, esto es normal), lo curioso es que ¡¡habia dos personas en fila con toda la estación vacia!!

Imaginaos una estación de 50 metros, con 3 personas, y dos de ellas estaban en fila, colocada una detrás de la otra, ¿no os parece absurdo? A mi en aquel momento me lo pareció.

Conforme nos fuimos acercando a Shinjuku, pasando por otras estaciones vi lo mismo, la gente estaba en fila esperando el metro. Me sorprendió mucho, no lo entendía.

Fijaos lo avanzado que está el metro en Japón, que las puertas del metro paran siempre en los mismos puntos, en todas las estaciones. Debido a esta precisión, hay dibujadas en el suelo unas marcas donde se supone que debes guardar cola. Para cada puerta hay dos colas, una a la derecha y otra a la izquierda, de tal forma que la gente que tiene que salir del metro cuando se abren las puertas puede hacerlo cómodamente (por enmedio de ambas colas). Y una vez sale la gente, entran los demás. Ordenadamente!

Si vivís, habeis vivido o habeis estado en una gran ciudad europea que disponga de metro, habreis observado que la gente va al mogollon. Cuando en cualquier sitio de Europa vas a bajar del metro, tienes un mogollon de gente deseando entrar, y muchas veces resulta dificil salir porque no hay un orden.

Sí, de acuerdo, muchas veces en Europa se da preferencia a los que salen, y si no hay mucha gente no hay problemas. Pero si habeis pillado el metro en hora punta, o en una parada con mucha gente sabreis lo que os digo. Hay poco orden y respeto por los demás.

Para ejemplificar el caso japonés, a continuación teneis dos imágenes.

Estación de metro japonesa

Foto de una estación de metro japonesa con las marcas en el suelo.

 

Gente esperando el metro en Japón

Gente esperando a subir en el metro de Tokio.

La primera imagen no corresponde con una típica estación de metro japonesa, pero sirve para ejemplificar lo de las marcas del suelo.

En el caso de la segunda imagen, podeis ver como el metro acaba de llegar pero la gente sigue guardando cola (entre estas dos colas es por donde sale la gente del metro, de forma mínimamente ordenada siempre). Sin embargo, en Londres por ejemplo, yo visualizo claramente a toda la gente esparcida por la estación y amontonandose en las puertas cuando llega el metro.

Creo que tenemos bastante que aprender de ciertas culturas orientales.

Creacionismo

Vía Ecos del futuro me encuentro con el siguiente video realizado por un ex-cristiano, que por lo que se ve, cree que le han tomado el pelo. El video está bastante bien, sobretodo si entinedes inglés y no eres un creyente fanático.

He traducido algunos fragmentos de los primeros 3 minutos (de los 10 que hay):

“[…] La religión cuenta la historia más falsa jamás contada. Piensalo por un momento. La religión ha convencido a la gente que hay un hombre invisible viviendo en el cielo, y ve todo lo que haces, cada minuto de cada dia.Y ese hombre invisible tiene una lista especial con las diez cosas que no quiere que hagas. Y si haces alguna de esas diez cosas, la religión tiene un sitio especial para ti, lleno de fuego y humo, tortura y angustia, donde él te enviará a sufrir y a quemarte y gritarás de dolor y llorarás para siempre jamás, hasta el final de los dias.”

“¡¡Pero él te quiere!! ¡Te quiere y necesita dinero! […]”

“[…] He intentado creer en Dios. De veras que lo he intentado. […] pero he de decir, que conforme uno se hace mayor, y mira a su alrededor, uno se va dando cuenta de que algo no va bien. Guerras, enfermedades, muerte, destrucción , hambre, pobreza, tortura, crimen, corrupción. Hay algo que está definitivamente mal aquí. […] Si esto es lo mejor que Dios lo ha podido hacer, no me ha impresionado para nada. Resultados como estos no son los que cabría esperar de un ser supremo. Resultados como este son los que te esperas de un empleado temporal con mala actitud.[…]”

Si alguien se siente con ganas de seguir traduciendo los 7 minutos restantes aquí tiene disponible la transcripción en inglés de este video.

Finalmente, el video en cuestión:



Sin lugar a dudas en eBay han sabido aprovechar esta época navideña de regalos múltiples.


Cambia tus regalos en eBayeBay: encuentra el regalo que va contigo
Publicidad que recivió Laura en su e-mail.
Resulta que el martes, día de Navidad, a media tarde, le llegó a mi novia publicidad de eBay ofreciéndole subastar los regalos que no le hubiesen gustado, para comprarse así otra cosa mejor. Como si algo mejor pudiera comprarse con dinero… (con el regalo que me he currado)Bueno, no creo que le haya llegado sólo a mi novia, seguramente eBay habrá pensado en darle este sabio consejo a más gente.

Y es que los de eBay no son tontos.

Se aprovechan del aluvión consumista de estas fechas y de la poca gente que dispone de los tickets de compra para cambiar el regalo que no les ha gustado. Normalmente pedir el ticket de compra no suele estar muy bien visto, aunque uno siempre puede excusarse, siendo ropa el regalo, diciendo que la talla o el color no son los adecuados.

Seguro que a miles de españoles, y a miles de personas de otros lares, esta opción les resulta muy atractiva, con el fin de comprarse un regalo mejor.

Aunque ya han pasado algunos dias, y todo el mal está hecho, mi consejo desde aquí es que el año próximo directamente le hagais saber a Santa Claus qué regalos quereis, y así os evitareis dedicar tiempo y esfuerzo a vender los regalos por un precio inferior a su valor. Seguramente seriais más felices si os hubiesen dado diréctamente el dinero. De ser así, ¿por qué no le pedís dinero a Santa Claus para el año próximo?

Una última reflexión:¿os gustaría que la persona que os ha echo el regalo se enterara de la subasta?

Si te da igual que se entere, ¿por qué no le has pedido el ticket? Seguro que acabas antes y sacas más pasta. Si te importa que se entere, y no te gusta esa idea, venga hombre, deja tu conciencia tranquila, que sabes que eso de subastar es hacerle un feo a ese familiar o amig@ que te ha regalado.

En fin, ¿habeis subastado ya vuestros regalos?

Acabo de leer el último artículo de Joel Spolsky (debo confesar que soy un fiel seguidor de su web desde hace años).

Aunque no viene demasiado al caso, al final del artículo comenta los problemas de soporte que debe afrontar debido a que su software se ejecuta en distintas plataformas. Y claro, cada plataforma tiene sus programas, y a veces, surgen incompatibilidades entre estos y su software.

Según comenta, los servidores en Windows no suelen dar demasiados problemas, todo el mundo tiene configuraciones de equipos similares, los dolores de cabeza vienen por los sistemas *nix.

Esto me ha recordado lo extraordinariamente fácil que se instala Perforce en un ordenador Linux.

Realmente, la primera vez que lo instalé me quedé asustado. Bajar y ejecutar. Nada de dependencias de librerias. Nada de tengo Red Hat pero los paquetes son de Debian, ni viceversa, los paquetes son de Red Hat pero yo tengo Debian/Ubuntu. Nada de: ahora hay que bajarse el paquete tal, que a su vez depende del paquete cual.

La solución a este problema de incompatibilidades y problemas de instalación entre plataformas,es a la vez sencilla y genial. Lincado estático de código.

De cara al usuario es superfácil: solo debes bajarte el ejecutable correspondiente a la versión del kernel de linux que tengas instalada (la versión la puedes obtener con el comando: uname -a).

Perforce es un sistema de control de versiones extremadamente eficiente (recomiendo la lectura de los artículos de Eric Sink acerca del control de versiones). Pues bien, a parte de tratarse de una herramienta fundamental en el desarrollo de software, debo decir que es uno de esos programas sobresalientes. Su facilidad de instalación y su facilidad de uso desbancan a todas las demás soluciones con las que he trabajado (que recuerde ahora mismo: CVS, Subversion y MKS). Desde mi punto de vista, es la mejor solución que existe para el control de versiones, pero también la mas cara. El que quiera asustarse puede consultar su lista de precios.

Conclusión: Siempre existen soluciones sencillas incluso para los problemas más complejos ;)