¿Te gustan los juegos de estrategia?

Aquí tienes unos cuantos, aunque yo te recomiendo este

Vil Metal

Relacionado con el artículo que escribí recientemente sobre el dilema del prisionero, he recordado que hace no mucho había un programa en televisión llamado “El vil metal” que estaba basado 100% en la teoría de juegos. No estoy seguro de si se seguirá haciendo en alguna cadena.

Aunque no llegué a ver ninguno de estos programas, por lo que sé, el programa constaba de varios participantes que se iban eliminando de tal forma que al final quedaban dos personas y una suma importante de dinero. En este punto del programa es donde entraba en juego el dilema del prisionero.

Imaginemos que los dos concursanes que llegan al final son Ana y Pepe, y tienen ante sí la posibilidad de ganar 60 mil euros, 30 mil euros o irse con las manos vacías y cara de tontos. Todo depende de la decisión que tomen.

Ana y Pepe conocen las reglas del juego, la decisión es sencilla, sólo han de responder separadamente a esta pregunta:

¿Quieres compartir el premio o quieres quedarte con todo el pastel?

Por supuesto, los concursantes han podido hablar entre ellos a priori, y saben que la mejor estrategia para ambos es la de compartir el premio. Finalmente son llevados a dos habitaciones separadas y allí dan a conocer su decisión final, y lo bueno del juego es que pueden haber dicho misa, pueden haber prometido el oro y el moro, que luego cada cual hará lo que le parezca ;)

Tened en cuenta, que si ambos han acordado compartir, y por ejemplo Ana está segura al 100% de que el otro concursante compartirá el premio, si ahora Ana cambia de opinión, en vez de llevarse 30 mil euros, se lleva 60 mil, dobla sus ganancias. Ahora imaginad la cara de tonto que se le queda a Pepe cuando se entera de que se va con las manos vacías porque Ana no ha respetado el pacto. Claro que como Pepe piense igual que Ana, ambos se quedarán con cara de tonto y las manos vacías (y eso les pasará por egoistas :p).

Es decir, el egoismo puede ser visto como algo muy bueno (si consigues engañar a tu rival), o como algo muy malo (si tu rival es también egoista). Como en el caso del dilema de los prisioneros, la opción que maximiza el beneficio común es la de compartir el premio, pero el beneficio personal suele primar sobre el beneficio común.

Realmente, al final en el programa sólo se trata de saber si tu “compañero” está diciendo la verdad o te está mintiendo vilmente.

Y vosotros, ¿qué estrategia seguiriais en el programa?

  1. ¿Mentiriais diciendo que vais a compartir el dinero, y luego traicionariais a vuestro compañer@ para llevaros el 100% de la pasta?
  2. ¿Seriais buenas personas y compartiriais el dinero?

Nota: No se si se consideraría como válido en las bases del programa, pero otra opción inteligente sería decirle al otro concursante la verdad, que te quieres quedar con toda la pasta. Decirle que si él colabora y dice que comparte su dinero, cuando lo ganes todo le darás un 20% o 30% de los beneficios, pero que si decide no compartir, obviamente se irá con las manos vacias (igual que tú) porque tú vas a decir que no compartes.

Al tomar la iniciativa de esta forma estarás adquiriendo una ventaja muy grande sobre tu rival. Por supuesto esto sólo es válido si tú tomas la iniciativa, y no creo que todo el mundo acepte, pero estoy seguro que de esta forma se iría más gente con algo de dinero a casa.

 

Esta última estratégia, llamemosla “abusiva” se suele utilizar bastante en el mundo empresarial y en el mundo de los negocios. Puedo decir que la he vivido en mis carnes, aunque en otro contexto muy diferente, y si se hace bien resulta altamente efectiva.

Foto vía Janio Kleo

3 Responses to “El vil metal: El dilema del prisionero”

  1. toni

    Hola Pau,

    Yo vi un par de veces ese programa, y la verdad, el egoísmo abundaba bastante. En uno el tío se quedaba con cara de tonto porque la otra persona había decidido no compartir, y en el otro programa los dos se volvían a casa con las manos vacías. Yo creo que lo pensaban era que si eran “legales”, perdían dinero. Todo, o la mitad. Si uno decide compartir, y el compañero no; se queda sin nada. EN cambio, si el otro decide compartir, y yo no; me quedo con el 100%. En cambio, si veo que me va a traicinar, los dos nos quedamos sin nada al yo no querer compartir.

    Si me hallara en una hipotética situación similar, dependería de la persona que tuviera en frente para poder decidir.

    ¿Podrías contar la experiencia “abusiva” que te pasó Pau?

    Un saludo.

    March 10th, 2008 | 10:41 am
  2. Curioso curioso. Una vez hicimos ese ejercicio en clase, el objetivo era negociar y la gente casi se mata…

    March 10th, 2008 | 5:19 pm
  3. Toni, básicamente una situación abusiva se produce cuando te dicen que hagas el esfuerzo X con la remuneración Y, donde la remuneración Y es muy muy baja en comparación al esfuerzo X.

    En condiciones normales dirías que no haces X porque Y es muy bajo, pero quien te dice que hagas X sabe cómo negociar (tiene bte experiencia, de echo se dedica a ello) y es listo, así que se coloca por delante en la negociación porque te dice que realmente tú no le haces falta, que te está dando una gran oportunidad, y te está haciendo un favor. Así que finalmente accedes a hacer X y tras un par de meses te das cuenta de que has sido engatusado.

    Dicho sea de paso, una vez leí que quien lleva las riendas de una negociación es aquel que puede abandonarla. Cada vez estoy más convencido de que esto, efectivamente, es así.

    March 10th, 2008 | 7:50 pm

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